La inestimable contribución de las mujeres rurales al desarrollo

Tomado de: https://wordpress.com/post/ueicaholguin.home.blog/500

Las mujeres rurales representan más de un tercio de la población mundial y el 43 por ciento de la mano de obra agrícola. Labran la tierra y plantan las semillas que alimentan naciones enteras. Además, garantizan la seguridad alimentaria de sus poblaciones y ayudan a preparar a sus comunidades frente al cambio climático.

Sin embargo, como señala ONU Mujeres, las campesinas sufren de manera desproporcionada los múltiples aspectos de la pobreza y pese a ser tan productivas y buenas gestoras como sus homólogos masculinos, no disponen del mismo acceso a la tierra, créditos, materiales agrícolas, mercados o cadenas de productos cultivados de alto valor. Tampoco disfrutan de un acceso equitativo a servicios públicos, como la educación y la asistencia sanitaria, ni a infraestructuras, como el agua y saneamiento.

Las barreras estructurales y las normas sociales discriminatorias continúan limitando el poder de las mujeres rurales en la participación política dentro de sus comunidades y hogares. Su labor es invisible y no remunerada, a pesar de que las tareas aumentan y se endurecen debido a la migración de los hombres. Mundialmente, con pocas excepciones, todos los indicadores de género y desarrollo muestran que las campesinas se encuentran en peores condiciones que los hombres del campo y que las mujeres urbanas.

Además, la situación está empeorando debido a que los efectos del cambio climático sobre los recursos naturales y productivos agravan las desigualdades de género en las zonas rurales.

Mujeres y niñas rurales, creadoras de resiliencia climática

El tema de este año destaca el importante papel que desempeñan las mujeres y niñas del medio rural en el desarrollo de la resiliencia con que enfrentarse a la crisis climática.

A nivel mundial, una de cada tres mujeres empleadas trabaja en la agricultura. Hacen acopio de combustibles de biomasa, procesan manualmente los alimentos y bombean agua. Una cifra dice mucho de la importancia del trabajo de estas mujeres: el 80% de los hogares sin agua corriente depende de mujeres y niñas para conseguir agua.

Las mujeres que viven en entornos rurales se ven muy afectadas por las amenazas a las que están sometidos los recursos naturales y la agricultura. Por ejemplo, entre 2006 y 2016 una cuarta parte de los daños y las pérdidas totales consecuencia de los desastres climáticos tuvieron lugar en el sector agrícola de países en desarrollo, lo que tuvo un impacto muy significativo en la seguridad alimentaria y el potencial productivo de las mujeres y niñas del mundo rural.

Una de las formas más efectivas de frenar las amenazas que plantea el cambio climático es abordar la desigualdad de género. Las mujeres empoderadas tienen mayor capacidad para responder al cambio climático y desempeñan un importante papel en la adopción de tecnologías con bajas emisiones de carbono. Como resultado, se convierten en actores fundamentales en la difusión de conocimiento sobre el cambio climático y la acción necesaria para combatirlo.

Más de dos décadas de avicultura local en Velasco, Holguín.

Por Nelson Rodríguez Peña.

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Un poco de historia.

La disminución de la producción avícola especializada en Cuba motivó el surgimiento de la crianza urbana y semiurbana en diferentes comunidades.

En Velasco, poblado ubicado en el nororiente cubano, viven más de 23 000 habitantes, se encuentra rodeado por 24 382 Ha de tierra que se dedican a la actividad agrícola; explotándose solo el 21% en los cultivos de granos, viandas y hortalizas, el resto son áreas forestales y pecuarias, destacándose los granos por las favorables características climáticas, de suelo para su cultivo y la tradición de los productores, lo que hace de esta zona “El granero de Cuba”.

En 1996 comenzó un fuerte movimiento en la comunidad, varias personas iniciaron la cría de aves, el 4 de septiembre de 1997 se constituyó un Órgano de Base (OB), “Avicultores de Velasco”, fue el primero de este tipo en el país, es decir, de criadores individuales que se agrupan y se encargan de coordinar el  desarrollo de todas las actividades de común acuerdo (cursos de capacitación, talleres, ferias, visitas, intercambios, entrenamientos y otras gestiones) de sus miembros con personalidades e instituciones locales y de otros territorios.

Actualmente existen más de 150 criadores de aves diseminados en la localidad que han hecho de la avicultura urbana una fuente de trabajo, alimentos e ingresos para la familia, con costos de inversión y gastos atractivos, buscando siempre mejorar la factibilidad de crianza, la eficiencia productiva y la rentabilidad desde el punto de vista económico.

Eslabón a eslabón.

En la comunidad se produce fundamentalmente carne de pollo, que es fuente de proteína de alto valor biológico, relativamente fácil adquisición y factible comercialización, estableciéndose puntos de producción y venta en todos los barrios del poblado.

El huevo o la gallina, lo primero…

Los patios de reproducción facilitan los huevos fértiles a las incubadoras, estas venden una parte de los pollitos para reposición y el resto para la ceba y venta  a la población junto a los huevos no aptos para incubar; todos los machos y algunos lotes de hembras se obtienen de patios de reserva genética estatal o no, ubicados en otros territorios, esto se cumple con todo rigor, pues se evita la consanguinidad y se mantiene la eficiencia productiva de las aves, lo que garantiza la continuidad y total establecimiento de un sistema de producción avícola fiable y seguro, es por ello que los avicultores de esta zona se permiten una constante innovación y desarrollo de métodos y procesos bajo condiciones adversas, no enmarcadas en un esquema  único, lo que confiere gran riqueza de adaptaciones y cambios en los sistemas de dirección, administración, logística, producción, economía y más específicamente en la alimentación y manejo de los animales; por otra parte la cadena productiva en la comunidad se garantiza, estableciéndose relaciones comerciales (precios, fechas de entrega y recogida, etc.) entre los criadores de cada patio.

Los criadores se unen para disminuir el costo de los alimentos, su procesamiento y alguna otra actividad; el mercado y la venta de las producciones se realiza individualmente, en algunos casos agregando valor por concepto de elaboración, ahumados, etc.

Los criadores controlan el consumo de alimentos, la mortalidad y los pesos en el momento de la venta, con lo que se elabora una ficha de cada una de las cebas y se calculan los costos teniendo en cuenta los rasgos del comportamiento de los pollos cebados.

Algunos resultados

Con el incremento del número de criadores en la comunidad: la producción de carne, el número de reproductores y la cantidad de pollos cebados crecieron de forma casi lineal hasta el 2007: de poco más de 700 pollos cebados en 1997, la cifra ascendió a unos 27 000 en el 2007 y la producción de carne se acercó a las 50 toneladas.

En el 2008 los embates del huracán Ike arrasaron con la infraestructura de producción avícola en la comunidad.

Después de varios años de recuperación, la producción de carne alcanzó en 2018 unas 22 toneladas y en el 2019 se acercará la producción a 30 toneladas.

Los indicadores de eficiencia se han mejorado notablemente, en gran medida por el desarrollo de un programa de capacitación (que coordina el OB) a partir del diagnóstico y las demandas expresadas por los criadores y sus familias, lo que ha permitido incluir formas de participación ajustadas a las necesidades de los productores: entrenamientos sobre producción de alimentos, su utilización y conservación; fuentes de vitaminas y minerales, talleres participativos de productor a productor; ferias de biodiversidad (donde los productores de alimentos seleccionan semillas de alta calidad ), de exposición y venta de alimentos y animales.

Los intercambios, conversatorios, visitas a productores en sus propias fincas y patios, con la participación de la familia, repercute positivamente en la adquisición de conocimientos, actitudes y prácticas, y ha contribuido a la formación de una cultura acerca del manejo y explotación de las aves.

Comportamiento animal.

Los pollos cebados se obtienen con pesos finales desde 1.59 hasta 1.82 Kg./ave con 35-49 días y una viabilidad siempre superior al 93%, así mismo se comportó el consumo total de alimentos de producción local (incluyendo la yuca, presente en todas las cebas) para todos los casos, con lo que se cumplen los estándares de peso, consumo y conversión exigidos en el Instructivo Técnico para pollos de engorde.

Las dietas se elaboraron con tenores de energía metabolizable de 3100 – 3250 Kcal y los animales mostraron una adecuada respuesta productiva.

El consumo de yuca se correspondió con niveles cercanos al 20% para todas las cebas, siendo en algunos casos mejores las conversiones, con niveles similares de utilización de yuca en las raciones, lo que hace que disminuyan los costos de producción y mejoren los niveles de rentabilidad por cada peso que se invierte, reafirmando el planteamiento: “… las dietas que contienen harina de yuca disminuyen el costo por Kg. de carne que se produce.”

Los resultados alcanzados fueron posibles, en gran medida por el desarrollo de un programa de capacitación que coordina el OB del poblado a partir de su fundación, impartiéndose cursos, con las temáticas siguientes:

  • “Manejo del pollo de engorde y principales enfermedades que lo afectan”.
  • “Desarrollo de tecnologías para la producción de alimentos no convencionales destinados al consumo animal y su utilización”.
  • “Alimentación, manejo y explotación de aves en producción en medianas y pequeñas comunidades”.
  • “Producción avícola en la comunidad”.
  • “La cría y explotación de la gallina semirrústica cubana”.
  • “Cálculo de raciones para aves, formulación con alimentos de producción local”.

El diagnóstico participativo ha permitido incluir formas de capacitación y participación, ajustadas a las necesidades de los productores y/o criadores: entrenamientos sobre producción de alimentos a partir de la yuca, su utilización y conservación; el boniato, el sorgo, vignas, algunas otras leguminosas u oleaginosas, fuentes de vitaminas y minerales,… talleres participativos, de productor a productor; ferias de biodiversidad (donde los productores(as) de alimentos seleccionan semillas de alta calidad), de exposición y venta de alimentos y animales.

Los intercambios, conversatorios, visitas a productores en sus propias fincas y patios, con la participación de la familia, enriquecieron sus conocimientos generales acerca del manejo y explotación de las aves; convocándose a los patios de referencia y fincas de experimentación campesina, para vincular la aplicación de la ciencia y la técnica a través de la capacitación y la extensión de tecnologías, tales como:

  • Utilización de harina de raíz de yuca y tubérculos de boniato en la ceba de pollos.
  • Empleo de alimentos no convencionales de producción local en la fabricación de piensos para pollos de engorde y gallinas ponedoras.
  • Diferentes materiales absorbentes como cama o yasija (cáscara de maní, tuza de maíz, vainas de fríjol, viruta de madera)
  • La medicina verde preventiva y curativa para las aves de corral.
  • Crianza y explotación de la gallina semirrústica cubana.
  • Formulación de raciones con alimentos de producción local.
  • Los piensos locales en las comunidades.
  • Patios de reproducción avícolas.
  • Las incubadoras de fabricación local y su funcionamiento.

La confección, emisión, venta y/o distribución en la comunidad de plegables sobre temas técnicos, folletos sobre Producción de Piensos Locales, la publicación de artículos técnicos y/o de corte popular y el desarrollo de investigaciones en el área productiva, social, económica, se coordinan y organizan a través del OB de la comunidad, lo que repercute positivamente en la formación de capacidades, aptitudes y prácticas, que tributa a la conformación de una cultura sobre la crianza de las aves, así como en las mejoras productivas experimentadas en las dos últimas décadas.

Conclusiones.

  • Los avicultores de Velasco están asociados y coordinan acciones de investigación, experimentación, capacitación, extensión, divulgación, compras y ventas, para el mejor funcionamiento del sistema de innovación avícola local que desarrollan.
  • Es factible la utilización de alimentos de producción local en los piensos para pollos de ceba y reproductores, sin afectar los principales indicadores productivos; permitiendo contar con una fuente estable de ingredientes para las dietas y costos más bajos, atractivos y en competitividad económica respecto a las dietas tradicionales.
  • La producción de carne de pollos y huevos aumento considerablemente en la comunidad en las dos últimas décadas, incrementándose también los consumos per cápita, lo que contribuye a mejorar la calidad de vida de la población.
  • El órgano de base constituye para los productores una escuela que les ha permitido: el desarrollo de conocimientos, aptitudes y prácticas; la aplicación de la ciencia y la técnica con el uso de soluciones locales y que ha influido de forma positiva en los procesos de administración individuales y colectivos de iniciativas económicas, así como al fomento de redes que contribuyen a la eficiencia y sostenibilidad de sus producciones.
  • La capacitación de los productores y/o criadores en temáticas de manejo, alimentación y salud aviar repercutió favorablemente en el incremento de las producciones de carne y huevos, incorporando un gran número de alimentos de producción local en las raciones.

De ahora en adelante…

A través de proyectos de colaboración, los avicultores de la zona recibieron algunos equipos y medios para apoyar la producción de carne, con lo que se aumentó la capacidad de incubación de huevos y la producción de pollos para la ceba en más de 15000, en 21 días. La producción de carne total debe multiplicarse por 10, es decir, 300 toneladas en los próximos años.

Con la recuperación de los niveles de producción y comercialización, se está fortaleciendo la cadena de valor carne de pollo a partir del desarrollo de métodos, tecnologías y procesos locales, bajo criterio y estructura de sistema sostenible e innovador, y en armonía con el medio ambiente, para contribuir así a la economía de la comunidad.

Para lo que nos proponemos específicamente los siguientes objetivos:

  1. Incrementar las producciones avícolas a partir de la introducción, extensión y desarrollo de conocimientos técnicos.
  2. Dotar a productores de alimentos y criadores de aves de la diversidad y tecnología necesaria para mejorar la eficiencia de la cadena.
  3. Emprender y extender la comercialización de carne de pollo, a través de la oferta a diferentes clientes y zonas, así mismo las excretas y otros residuos.
  4. Evaluar y sistematizar el impacto social, ambiental, económico y productivo obtenido en la comunidad.

Resultados esperados por objetivo.

Del objetivo 1.

Resultado 1. Establecidos 20 patios de reproductores (45 gallinas y 5 gallos), para estabilizar la venta de pollitos a los criadores y la producción de más de 300 toneladas de carne por año.

Resultado 2. Logrados pollos con pesos entre 1.84 y 2.30 Kg., en 49-70 días y una viabilidad superior al 90 %; lo que permite disminuir los costos de producción hasta obtener un ingreso de 20-25 % del dinero invertido, los costos en alimentación resultarán menores con respecto a las dietas tradicionalmente importadas.

Resultado 3. Logradas producciones de 190 huevos/reproductora/año, con mayor sostenibilidad ya que se parte de materias primas producidas localmente, abaratándose el pienso en más de 25 centavos/Kg.

Resultado 4. No menos del 90 % del total de los productores de alimentos y los criadores habrán participado en talleres, conferencias, entrenamientos, cursos o seminarios técnicos para aumentar sus capacidades y conocimientos sobre:

  • Proyectos de desarrollo local, para la utilización de recursos propios de la comunidad y el territorio.
  • Empleo de alimentos no convencionales y/o de producción local en la fabricación de piensos para aves.
  • Harina de raíz de yuca, obtención y utilización de la en la ceba de pollos y la producción de huevos fértiles.
  • La medicina verde preventiva y curativa para las aves.
  • Manejo integral de los patios de reproducción.
  • Cría y explotación del pollito campero tipo Holguín.
  • Producción integral del sorgo, maíz, yuca, soya, caupí, maní, etc., por vías sostenibles.
  • Emprendizaje, ideas y planes de negocios.
  • Gestión cooperativa.

Del objetivo 2.

Resultado 1. Capacitados 120 productores de alimentos para llevar a la práctica tecnologías integrales agropecuarias, que garanticen un mayor rendimiento de los cultivos, mediante el empleo de semillas de alta calidad, época de siembra correcta y técnicas de manejo en general.

Resultado 2. Entregados equipos, medios y utensilios necesarios para mejorar la eficiencia de la cadena.

Del objetivo 3.

Resultado 1. Establecida minindustria (losa sanitaria o matadero) con capacidad para sacrificar, procesar y empacar al menos 250 pollos cebados por jornada de trabajo. Donde se atenderán pedidos de prestación de servicios.

Resultado 2. Habilitado un punto de venta para exponer y comercializar los pollos cebados vivos y muertos enteros y porciones empaquetadas en el matadero. Se contratarán pedidos de diferentes clientes.

Resultado 3. En funcionamiento un sistema de recogida y procesamiento de las excretas (gallinazas) y demás residuos; que serán destinadas a la producción de biofertilizantes (humus de lombriz, compost, etc.) y alimento para animales (harina de carne, plumas, etc.)

Del objetivo 4.

Resultado 1. Se habrán evaluado los resultados productivos obtenidos por la cadena, los ingresos familiares, aumento del número de empleos y participación de la mujer y los jóvenes en el proceso, y en los beneficios.

Resultado 2. Realizado análisis de la evolución de los indicadores económico- productivos y un estudio de costo- beneficio por propósito productivo y para cada productor.

Resultado 3. Sistematizados los resultados, con lo que serán confeccionados y editados, plegables, folletos, etc., con más de 1000 ejemplares para divulgar y extender las buenas prácticas y lo que no ha salido tan bien.

¿Cómo funcionar…?

Con el apoyo de los gobiernos locales: aunar criterios acerca del funcionamiento en general; mejorar e incrementar la producción de carne de pollo en la comunidad, así como incrementar las capacidades técnicas relacionadas con el manejo, la alimentación y la comercialización del pollo, en pie o procesado.

De las experiencias de los productores y/o criadores se sabe que los costos con los precios actuales de:

  • Una gallina reproductora hasta inicio de postura, está entre $250.00 y $300.00 CUP.
  • Un pollo hasta 4 libras en pie, está entre $55.00 y $70.00 CUP.
  • Un pollo hasta 5 libras en pie, está entre $75.00 y $80.00 CUP.
  • Un pollo hasta 6 libras en pie, está entre $80.00 y $100.00 CUP.
  • En el caso de la ceba de pollos la conversión alimenticia es de 2.75 a 3.25, es decir, se logra una libra de pollo en pie por cada 3 de alimento, como promedio. Para pollos de más peso las conversiones empeoran.
  • Un huevo fresco cuesta producirlo entre $1.30 y $1.50 CUP.
  • Un huevo fértil fresco cuesta producirlo entre $2.20 y $2.60 CUP.
  • Un huevo fértil fresco incubable cuesta producirlo entre $2.70 y $3.00 CUP.
  • Un pollito recién nacido cuesta producirlo entre $9.50 y $12.50 CUP.
  • Un gallo listo para la reproducción cuesta producirlo entre $300.00 y $350.00 CUP.

Los índices de eficiencia técnica que se manejan entre los criadores son:

  • Explotar las gallinas reproductoras un año después de romper postura.
  • Mantener los gallos hasta 2 años de edad.
  • 50 % de postura.
  • 90 % de huevos incubables.
  • 70 % de fertilidad.
  • 10 % de mortalidad.
  • De 7 a 9 gallinas por cada gallo.
  • 4 ó 5 aves por metro cuadrado, en el caso de los reproductores.
  • Entre 8 y 14 pollos de ceba por metro cuadrado, según la época del año.
  • Duración de la ceba entre 45 y 70 días, según el peso que se desee.
  • 4 cebas por criador cada año. El resto del tiempo se empleará en limpieza y desinfección.

A favor de la extensión y los extensionistas agrarios, a favor de la agricultura cubana.

Por: Agustín Serrano Santiesteban

Desde hace algún tiempo he estado leyendo diversas propuestas relacionada con las funciones, los conocimientos y en otros casos las competencias que deben tener los agentes de extensión agraria que laboran en países latinoamericanos, lo que me ha permitido conocer la existencia de diferentes modelos, de proyectos variados, y de interesantes propuestas que responden a determinadas condiciones de un país o de una región.

Acabo de leer un trabajo realizado sobre las competencias laborales del extensionista agrario en Cuba, publicado en la revista de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata, de los autores Maday Rodríguez Armán, Zulema Salguero Rubio y Antonio Ginebra Aguilar, que considero muy interesante porque aborda una arista que  creo no se había trabajado.

Recuerdo que a principios de los 2000 presentamos un trabajo al Primer Fórum Especial de Extensión Agraria, en el cual proponíamos el profesiograma para el cargo de los extensionistas de nuestra entidad, en aquel entonces la ETIAH, Estación Territorial de Investigaciones Agropecuarias de Holguín, hoy UEICA, Unidad de Extensión, Investigación y Capacitación Agropecuaria. Posteriormente a la presentación de ese trabajo, que recibiera el premio relevante en dicho evento, alrededor del 2006 apareció el cargo de extensionista en los calificadores del país, pero coincidiendo con  los autores de este trabajo que acabo de leer, después de eso se ha investigado muy poco sobre el tema y aún la extensión agraria espera por su institucionalización en el contexto actual cubano.

Hay preguntas que todavía precisan de una respuesta, a mi modo de ver: cómo se organizará el sistema de extensión agraria en Cuba; qué funciones tendrán los extensionistas; cuáles conocimientos, características, habilidades y competencias debe tener un extensionista para desarrollar una labor eficiente; dónde y cómo formaremos nuevos agentes de extensión y completaremos la formación de los que existen, cómo sensibilizamos para que la extensión agraria se incluya en la enseñanza media o media superior en nuestro país, cuál fue el incremento salarial que tuvieron los cargos de extensionistas. Esas y otras preocupaciones persisten, en mi opinión vale la pena darles taller.

Hemos tenido noticias de que se pretende trabajar en el diseño de esta importante actividad a nivel de país, bienvenida sea la idea, y es que no podemos olvidar que nuestro país es eminentemente agrícola, que nuestra agricultura no es una agricultura de primer mundo y que además está asediada constantemente por carencias de diversa índole, por lo que los productores requieren de una mayor atención  y de que se fortalezcan y empoderen los sistemas de extensión agraria. Confiamos en que finalmente se conforme una estrategia que permita recuperar y superar lo alcanzado en materia de extensión agraria a finales del siglo pasado y en los primeros años de esta centuria.

Ceba de pollos con alimentos de producción local.

20171215_095833Por: Nelson Rodríguez Peña

La producción de pollos de engorde en el mundo es una industria promisoria; los avances en la genética, la nutrición y la tecnología la ubican en un lugar privilegiado.

En Cuba la avicultura está limitada por la escasez de materias primas para piensos; pero existen alimentos de producción local que pueden emplearse y sustituir importaciones en la alimentación del pollo de ceba; su utilización eficiente en los piensos locales representa una solución viable la producción de carne a través del pollo de engorde y define junto a la genética y la tecnología empleada,…el éxito.

La alimentación representa  más del 70% del costo total de la crianza.

Para obtener aves sanas, de buen peso y conversiones deseadas, es necesario suministrar alimentos balanceados en cada etapa de la crianza, siendo necesario conocer:

  • Los requerimientos nutritivos.
  • La disponibilidad y el aporte en nutrientes de los alimentos.
  • Los límites de inclusión en la ración.
  • El costo por alimento y total.

Se pueden establecer diferentes sistemas de alimentación, en dependencia del cambio de la dieta:

 Monofásica.

Difásica.

Trifásica.

Tetrafásica.

Se presenta seca, en forma de harina o pellet, con humedad por debajo de 13 %, sin hongos; procurando buen almacenaje, por poco tiempo.

La altura de los comederos debe garantizar el consumo del pienso cómodamente desde el 1er día de nacidos, abasteciéndose la mayor cantidad de veces al día (6 – 7), ya que es el mejor estímulo al cual responde el pollo y para mantener una oferta de alimentos según la edad; el agua debe mantenerse ad libitum limpia y fresca, aunque se puede planificar y calcular el consumo por semanas:

Semana Alimento

(g/pollo/día)

Agua

(ml/pollo/día)

1ra 15 – 20 40
2da 30 – 42 55
3ra 45 – 68 80
4ta 70 – 98 100
5ta 100 – 110 115
6ta 112 – 128 130
7ma 130 – 158 150

 

Los piensos balanceados se elaboran con materias primas de producción local (con tenores de nutrientes adecuados y adaptados a la categoría y propósito productivo de que se trate), que se obtienen y/o compran a productores de:

Maíz Girasol: grano, aceite y torta. Palmiche.
Sorgo Maní: aceite, torta, grano. Sal común.
Yuca, harina. Ajonjolí: grano, aceite y torta. Cenizas y carbón vegetal.
Boniato, harina. Pescado de agua dulce, harina. Zeolita.
Arroz, polvo, cabecilla, etc. Plátanos y otras frutas, incluyendo hojas. Cáscaras de huevos.
Sebo de carnero. Canavalia y otras leguminosas. Conchas marinas.
Harina de carne. Frijoles: común, vignas y otros. Rocas calizas.
Soya: grano, torta y aceite. Hojas de arbóreas forrajeras proteicas, leguminosas o no. Harina de huesos.

También se emplean subproductos agroindustriales  del procesamiento de alimentos y del beneficio de semillas que se obtienen muy localmente.

Su utilización eficiente en los piensos locales se logra cuando  el maíz, sorgo, harina de raíz de yuca, harina de tubérculo de boniato, aceite vegetal o sebo y algún otro alimento energético muy específico, ocupan entre el 60 y el 70 %; la harina de pescado, harina de carne, frijoles, harina de soya desgrasada, harina de soya integral, maní, canavalia u otras leguminosas cubren del 30 al 40 %; las fuentes de vitaminas y minerales entre 5 y 10 %; además se pueden agregar, según la disponibilidad, otros ingredientes: polvo de arroz, palmiche, hojas de yuca o leguminosas, etc. en cantidades que no exceden nunca el 10 %, lográndose piensos con tenores de nutrientes adecuados y adaptados a la etapa de la ceba de que se trate, cubriéndose los requerimientos con un análisis calculado para cada mezcla que se confecciona.

Para pollos, de ambos sexos, ubicados en piso y/o en jaula hasta el sacrificio, se propone elaborar el pienso con los ingredientes disponibles, para 3 fases (de 1-21 días; de 22-35 días y más de 35 días) con tenores de 18 – 23% de PB y de 2900 – 3100 Kcal. de EM.

Cualquier información adicional puede solicitarla a:
Ing. Nelson Rodríguez Peña MSc.
La división. Velasco, cp. 84140. Holguín.
Correos:nelson@ueica,hlg.minag.cu y nelson621018@gmail.com
Teléfonos: (53)24864363 y (53)24864829. Movil (53)53186341

Participarán profesionales de la UEICA en V Convención Internacional Agrodesarrollo 2019.

logo-agrodesarrollo2019

Recientemente se supo que cuatro ponencias de profesionales de la Unidad de Extensión, Investigación y Capacitación Agropecuaria de Holguín, fueron aprobadas para su participación en la V Convención Internacional Agrodesarrollo 2019, por celebrarse del 22 al 26 de octubre de 2019, en el Centro de Convenciones Plaza América de Varadero.

En ese importante conclave los representantes de la UEICA expondrán resultados relacionados  con  la producción local de semillas; el sistema de extensión agropecuaria; el programa de innovación agropecuaria local y los bancos locales de semillas de pastos y forrajes.

La convención, que para esta versión tiene como lema “La agroecología como base para la resiliencia socioecológica de los sistemas agrarios”, incluye tres eventos científicos: el XII Taller Internacional “Los árboles y arbustos en la ganadería tropical”; el VI Simposio Internacional «Extensionismo, transferencia de tecnologías, aspectos socioeconómicos y desarrollo agrario sostenible” y el V Taller Internacional “Agroenergía y seguridad alimentaria”.

Definición de varias modalidades de extensión.

Compartimos información relacionada con la extensión agraria para que podamos ampliar nuestros concimientos sobre esta importante temática. Los invitamos a dar sus criterios al respecto y a comentar sus experiencias en el tema.

Tomado de: http://www.fao.org/3/v9122s/v9122s02d.htm

La extensión tiene muchas variantes. Aunque la clasificación que figura a continuación, destinada sobre todo a la agricultura, no es completa ni tampoco absoluta la distinción entre los diferentes tipos, da una idea de las posibilidades y oportunidades que existen para planificadores y autoridades que se encargan de la extensión.

Criterio general de extensión. En contraste con otras modalidades, ésta da por supuesto que existan una tecnología y unos conocimientos adecuados a la población local pero que no se utilizan. Este sistema suele estar bastante centralizado y controlado por el gobierno y el éxito se mide por el número de recomendaciones adoptadas y por el aumento de la producción nacional.

Criterio especializado en los productos básicos. La característica principal de este sistema es agrupar todas las funciones (extensión, investigación, suministro de insumos, comercialización y fijación de precios), bajo una sola administración, con miras a aumentar la producción. La extensión está bastante centralizada, orientada a un producto básico o cultivo y el agente de extensión tiene muchas funciones que desempeñar.

Criterio basado en la capacitación y en las visitas. Este sistema, bastante centralizado, se basa en un programa rigurosamente planificado de visitas a los agricultores y en la capacitación de los agentes y especialistas en la materia. Se favorecen los contactos entre la investigación y la extensión y los agentes intervienen solamente en la transferencia de tecnología. El éxito está relacionado con el aumento de la producción de determinados cultivos o productos básicos.

Criterio participativo de la extensión agrícola. Esta modalidad se enfoca a menudo hacia las necesidades manifestadas por los grupos de agricultores y tiene por objeto aumentar la producción y mejorar la calidad de la vida en las zonas rurales. La ejecución suele ser descentralizada y flexible y el éxito se mide por el número de agricultores que participan activamente y en la continuidad de las organizaciones de extensión locales.

Criterio basado en un proyecto. Esta modalidad concentra los esfuerzos en una localidad determinada, durante un período específico de tiempo, que depende de recursos exteriores. A menudo, su objetivo es demostrar técnicas y métodos que podrían ampliarse y mantenerse después de terminado el proyecto. Como medida de éxito se suelen tomar los cambios experimentados a corto plazo.

Criterio basado en la creación de sistemas de explotación agrícola. La característica principal de este tipo de extensión es su carácter holístico, basado en los sistemas, a nivel local. Se necesita establecer vínculos estrechos con la investigación y se crean in situ tecnologías para cubrir las necesidades mediante un proceso interactivo en el que participa la población. El éxito se mide por la medida en que la población adopta y continúa utilizando las tecnologías creadas por el programa.

Criterio basado en la financiación compartida de los costos. En esta modalidad se supone que la participación en los costos de la población local (que carece de los medios) promoverá un programa susceptible de adaptarse a la situación local y que los agentes de extensión respondan más a los intereses locales. El objetivo es proporcionar asesoramiento e información a fin de facilitar el automejora-miento de los agricultores. El éxito se suele medir por la «disponibilidad a pagar».

Criterio basado en las instituciones docentes. Esta modalidad utiliza las instituciones docentes que cuentan con conocimientos técnicos y alguna capacidad de investigación para proporcionar servicios de extensión a la población rural. En general, la ejecución y planificación están controladas por los encargados de elaborar los programas escolares. Se suele insistir en la transferencia de conocimientos técnicos.

Fuente: Axinn en FAO, 1993

Celebran en la UEICA Día del Trabajador Agropecuario.

IMG_20191001_121346Con un sencillo pero emotivo acto celebraron ayer en la Unidad de Extension, Investigación y Capacitación Agropecuaria de Holguín el Día del Trabajador Agropecuario.

Héctor Arias Torrente, director general del centro, refirió que la fecha se escogió en agosto de 1977, en el II Congreso del Sindicato Agropecuario porque ese día y mes del año 1963 se promulgó la Segunda y última Ley de Reforma Agraria, que propinara un golpe definitivo a la burguesía terrateniente.

El momento fue propicio para reconocer a trabajadores fundadores del centro, para presentar a tres nuevos militantes del PCC que se incorporan al núcleo de la entidad, para pasar revista a lo que se ha hecho en materia de dignificación y también para recordar todo lo relacionado con la crisis de combustible en el país y el necesario respeto y apoyo a las medidas tomadas  al respecto.

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Jorge Bruzón, Eugenio Rodríguez y Luis Emilio Velázquez,  fundadores de la UEICA.

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Raul Santiesteban, Secretario del núcleo del PCC, con los nuevos militantes.

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Panorámica sobre el proceso de dignificación en el centro.

Proyecto crea las bases para la certificación agroecológica en Cuba.

Tomado de: https://www.ipscuba.net/medio-ambiente/proyecto-crea-las-bases-para-la-certificacion-agroecologica-en-cuba/

Por: Ivet González

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Parte del equipo de La Ignacita a las puertas de la pequeña fábrica, donde tienen prioridad las mujeres en situación vulnerable para acceder a un empleo digno en su propio municipio, en San Miguel del Padrón, en la periferia de la capital cubana.
Foto: Ivet González/ IPS

LA HABANA, 26 jun 2019 (IPS) – Marta Cairo coloca una gruesa capa de ramas de almácigo sobre una caja de mangos, para que maduren rápido y puedan procesarlos en la pequeña fábrica de conservas La Ignacita, en el municipio de San Miguel Padrón, en la periferia de la capital de Cuba.

“Aquí no utilizamos madurador para el mango. Todo lo que comercializamos está libre de elementos contaminantes”, explicó esta agrónoma que defiende la necesidad de “hacer extensivo el trabajo de la agroecología en el país” y lograr un reconocimiento diferenciado de las ecofincas y los alimentos sanludables.

Encargada de la comercialización en La Ignacita,  Cairo conversó con IPS en la parcela donde se erige la fábrica,  edificada gracias al Proyecto de Apoyo a una Agricultura Sostenible en Cuba (PAAS), destinado a crear cadenas de valor en las cooperativas cubanas y un sistema participativo de garantía agroecológica.

Con el apoyo financiero de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación y la oenegé holandesa Hivos, el Ministerio de la Agricultura y la no gubernamental Asociación de Técnicos Agrícolas y Forestales (Actaf) implementaron una primera fase del PAAS entre 2013 y 2017 y desde el año pasado siguen con la segunda, que culminará en 2022.

En la primera etapa, la iniciativa benefició a 18 unidades productivas ecológicas, en especial cooperativas, de ocho provincias cubanas, gracias a lo cual 630.000 personas accedieron a 6.000 toneladas de alimentos saludables.

Desde 2018, han aumentado hasta 22 entidades agrícolas en 11 de las 15 provincias cubanas.

A pesar de contar con un movimiento agroecológico de 30 años, Cuba carece todavía de una certificadora nacional para este tipo de alimentos, al punto que debe contratar servicios de empresas extranjeras para avalar las exportaciones orgánicas que realiza como las de azúcar y miel de abeja.

“Llevamos frutas ecológicas a un mercado y nos la pagan igual que otras”, puso como ejemplo Luis Enrique Vivanco, el propietario de las cinco hectáreas de la parcela de La Ignacita.

Eso pese a que “llevan un tiempo mayor de producción que las que no lo son”, abundó a IPS el integrante de la Cooperativa de Créditos y Servicios “Manolito Domínguez”.

“Estamos tratando de que se valore lo ecológico, pues no tenemos contacto con químicos, y dar un mensaje a la población de que la fruta ecológica es la más saludable”, continuó el productor. “Queremos certificar una compota con mango ecológico”, añadió.

Mediante manejos amigables para la naturaleza, los seis trabajadores de esta finca obtienen cada año 33 toneladas de frutas y vegetales, que abastecen mercados locales y la pequeña fábrica que procesa más de 18 productos, como dulces, jugos y vinagres, que se venden en el mismo municipio.

La miniplanta también procesa materia prima de los 62 asociados de la cooperativa y de otras de los municipios vecinos de Guanabacoa y Cotorro.

A la entrada de la parcela se ubican las instalaciones cuidadas y pintadas de la industria, que da empleo a otras 20 personas, a las que se suman otras temporales durante los picos de cosechas.

“Hemos tenido problemas con productores que usan madurador… ese químico corrompe la pulpa hasta luego de cocinada y debemos botarla”, detalló Vivanco.

“La población sigue nuestros productos en conserva y ya conoce la marca La Ignacita, que está registrada”, abundó. “Faltaría la parte de la certificación ecológica”, dijo, sobre un asunto pendiente que es decisivo para los productores y los consumidores.

Con un alcance por precisar, algo que mejoraría con la certificación de fincas, se conoce que están bajo manejos ecológicos las pequeñas parcelas, huertos y patios productivos del programa de Agricultura Urbana y Suburbana, con 14 por ciento de las tierras agrícolas del país, que suman 6,3 millones de hectáreas.

Especialistas aseguran que también gran parte de la agricultura familiar sigue este modelo, que se extendió en el agro cubano de forma casi obligatoria luego de la abrupta pérdida de insumos de la agricultura convencional provocada por la profunda crisis económica con la que convive este país insular caribeño desde 1991.

Según cifras oficiales, 43,5 por ciento de las tierras aptas para la agricultura están en manos de cooperativas mientras 24 por ciento es manejada por pequeños agricultores.

“El principal objetivo de PAAS es apoyar la seguridad alimentaria a nivel local”, explicó Pedro Gavilanes, especialistas de Actaf y del proyecto, que contribuye a la urgencia nacional de satisfacer la demanda y reducir así las importaciones de hasta 70 por ciento de la alimentación de los 11,2 millones de habitantes.

Las cooperativas reciben apoyo para crear cadenas, de modo que “todos los procesos de producción, insumos en fincas, producción primaria, su procesamiento y comercialización ocurran a nivel local”, apuntó a IPS este agrónomo, para quien lograr un sistema participativo de garantía (SPG) agroecológica es parte del valor agregado.

El PAAS replica en los municipios experiencias de otros países, donde a nivel local se han creado sistemas de garantías agroecológicas, que logran inspecciones a las ecofincas por parte de entidades locales para crear confianza entre productores y consumidores.

“Este SPG, cuando se culmine, funcionará para el nivel local”, reveló Gavilanes. A su juicio, resulta viable comenzar por un sistema local, armado por “las mismas estructuras del municipio, productores, las universidades, vecinos de la comunidad y medios de comunicación, además de educación y salud pública”.

“Nos dimos cuenta que no nos debíamos ceñir solo a lo orgánico, es decir, a los productos, sino lograr también una certificación agroecológica, de los procesos en la finca”, apuntó el especialista, sobre un aspecto del proyecto que ya cuenta con una metodología y los primeros grupos de productores.

Los SPG agroecológicos deben estar implementados a escala municipal en 2022, cuando aspiran tener las primeras fincas certificadas y darles visibilidad. “A partir de ahí, dependería de las autoridades agrícolas llevar la certificación a otros niveles”, detalló.

No obstante, el PAAS aportaría un sistema que puede ser replicado por otros municipios cubanos y facilitaría la creación de una certificadora agroecológica nacional o al menos una línea específica dentro de la estatal Oficina Nacional de Normalización, que se dedica a las certificaciones.

El proyecto creó siete pequeñas industrias para frutas y dos centros de procesamiento de hortalizas, que redujeron las pérdidas postcosechas, junto a una cadena para miel de abeja y otra para oleaginosas.

Ahora se fortalece lo ya implementado y se trabaja en encadenamientos para el pollo y el ganado caprino, además de trabajar en la incorporación de las energías renovables dentro de las cooperativas y los procesos productivos, para propiciar la sostenibilidad desde las mismas fincas agropecuarias.

El empoderamiento de la mujer rural y la equidad de género se incluyen también en el proyecto.

Entusiasmada, la operaria de la fábrica La Ignacita, María Esther Cobas, dijo que a sus 48 años este es su primer empleo fuera del hogar. “Trabajo aquí desde hace poco, porque con el pico de producción contrataron a más personas”, amplió antes de contar que también es la primera vez que ha oído hablar sobre agroecología.

Desarrolla la UEICA un amplio programa de acciones de extensión agraria en el primer semestre del año 2019.

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Más de 3000 productores participaron en las acciones de extensión agraria auspiciadas por la Unidad de Extensión, Investigación y Capacitación Agropecuaria de Holguín, durante el primer semestre del año, según informó el MSc. Yovanis Ferraz Téllez, jefe del departamento de Extensión Agraria de la citada entidad.

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Entre las acciones desarrolladas predominan las relacionadas con la capacitación de los productores, que sobrepasan el centenar y que incluyen diversas temáticas, donde destacan: la producción de semillas, la utilización de los medios biológicos,  el uso y conservación del suelo, la alimentación del ganado, las tecnologías de diferentes cultivos, los sistemas de innovación agrícola local, entre otros.

IMG_20190418_105649828En esta primera mitad del año también tuvieron un papel protagónico las ferias de diversidad y de tecnologías, los talleres, los programas radiales que divulgaron la ciencia y la técnica, así como la proyección de videos  y la distribución de bibliografía especializada en temáticas agrarias.